Sindical
Reseña Histórica
Semana Trágica
una foto de la época ilustra la tragedia... (fuente: archivo general de la nación) sacó a la luz lo peor de los hombres...

Presionado por la oligarquía nacional, el presidente Hipólito Yrigoyen –sobre quien descansaban las esperanzas del Pueblo, hastiado ya de tanta opresión– resolvió concluir de la peor manera con la huelga iniciada por los trabajadores de los Talleres Metalúrgicos Pedro Vasena e Hijos Ltda., con una represión que terminó con 700 muertos y dos mil heridos, entre obreros, mujeres y niños, de acuerdo con los periodistas del diario socialista La Vanguardia. De hecho, Semana Trágica sacó a la luz lo peor de los hombres: el odio.
Hacia enero de 1919, los obreros del establecimiento metalúrgico mencionado, uno de los más importantes de la Argentina de entonces, continuaban con una medida de fuerza –que habían empezado hacía ya un mes– con la intención de cambiar las modalidades de contratación vigentes. En efecto, los trabajadores exigían una reducción de la jornada laboral (de 11 a ocho horas), aumentos de los jornales en forma escalonada, descanso dominical y la reincorporación de los delegados obreros despedidos al iniciarse el conflicto.
Dado que la producción estaba parada a raíz de la huelga, Vasena contrató, por intermedio de la Asociación del Trabajo, personal –rompehuelgas– para abastecer de materia prima a la planta. Así, el 7, a las 16, varias chatas conducidas por rompehuelgas y protegidas por policías salieron hacia los depósitos en busca de materia prima. Empero en la intersección de Av. Amancio Alcorta y Pepirí, Pompeya, las chatas fueron interceptadas por un grupo de huelguistas que pretendió detenerlas. Como las chatas no detuvieron su marcha, algunos huelguistas comenzaron a arrojarles piedras y palos. Entonces, los policías empezaron a disparar sus fusiles. Cuatro muertos y más de 30 heridos dejó como saldo la intervención del Estado en ese incidente.

Como consecuencia de ello, la Sociedad de Resistencia Metalúrgica (antecesora de la Unión Obrera Metalúrgica de la República Argentina) adoptó una medida drástica: paro general del Gremio. Los metalúrgicos encontraron apoyo en los marítimos, también en huelga. Y no solamente en ellos, sino en ferroviarios, municipales, telegrafistas, trabajadores del calzado y empleados postales. Así las cosas, el paro convocado por los metalúrgicos devino en huelga general.
Al otro día, el diputado nacional Nicolás Repetto propuso tratar el tema en el recinto. "Un importante barrio de la Ciudad (por Pompeya) ha sido teatro ayer, señor presidente, de un episodio sangriento que debe haber producido una impresión muy desagradable, dolorosa para todos los argentinos que se interesan en el progreso real de la cultura colectiva... Los conflictos sangrientos en las huelgas se deben principalmente a estas causas: primero, a la falta de serenidad por parte de la autoridad encargada de mantener el orden; segundo, a la falta de comprensión, e impermeabilidad cerebral de algunos que se resisten obstinadamente a aceptar de una vez las buenas prácticas gremiales y obreras que ya están difundidas en el mundo todo, y por último, a la falta de serenidad de los obreros", argumentó el socialista. Empero la falta de quórum hace que se levante la sesión. Otro incidente, esta vez cuando se llevaba a cabo el cortejo fúnebre de las víctimas del accionar policial del 7 de enero, desencadena una oleada de violencia que no tiene fin sino hasta varios días después. Hombres, mujeres y niños la emprenden contra personal policial, que responde. Ya en el cementerio, policías y bomberos armados disparan contra la multitud allí reunida. También en Vasena las fuerzas policiales atacaron a los huelguistas con ametralladoras y fusiles Mauser.
Ese día, a las 19, interviene el Regimiento de Infantería por orden de Yrigoyen. "Habrá un escarmiento que se recordará durante los próximos 50 años", afirma el jefe del operativo policial-militar, general Luis Dellepiane.
La mañana siguiente, Buenos Aires amaneció paralizada, como algunas ciudades del Interior. Para peor, el Presidente había dispuesto el despliegue de 30 mil policías por toda la Ciudad. También había solicitado la presencia de Vasena con carácter de urgencia en Casa de Gobierno. La Argentina era, por entonces, un gigantesco campo de batalla. En las esquinas, piquetes de soldados, policías y bomberos estaban listos para reprimir cualquier intento de agresión del Pueblo. En los barrios, los transeúntes eran palpados de armas. El 11, se habían dado a conocer los resultados de las tratativas entre el Gobierno, Vasena y el Sindicato. La empresa había concedido a los obreros las siguientes mejoras: ocho horas de jornada laboral; un aumento que variaba según el salario entre el 20 y el 40 por ciento; aumento del 50 por ciento en las horas extras, y un adicional del 100 por ciento para los que trabajaran los domingos. De todos modos, la huelga y los tiroteos continuaban. Durante Semana Trágica hizo su aparición la Liga Patriótica Argentina, una fuerza de choque juvenil de derecha que se dedicó a atacar violentamente a los sindicatos, agrupaciones de izquierda y anarquistas, y, de paso, también a los judíos.
Los hechos que se conocen como Semana Trágica enseñan que la violencia genera más violencia. Al igual que las desigualdades sociales.

Marcelo D. Pérez
(foto del Archivo General de la Nación, Departamento Documentos Fotográficos, Argentina)

Surge la Unión Obrera Metalúrgica
Nuestros comienzos... 1919, durante las sangrientas jornadas de los obreros fundidores de Vasena, que dio origen a la “semana trágica”, existía ya en Capital federal la denominada “Sociedad de Resistencia Metalúrgica”.
Por aquellos tiempos, los sindicatos se nombraban de ese modo, y esta, fue, entonces, la primera organización gremial que agrupara a los trabajadores de la industria del metal.
Valioso antecedente que es necesario rescatar del olvido para beneficio de quienes (afiliados a la UOM) deben conocer los orígenes de la Organización que los nuclea.
La noche del 19 de Abril de 1943, un grupo de trabajadores encabezados por el compañero Nicolás Giuliani, Ángel Pfrelman y otros (cada cual en presentación de la rama a la pertenencia de adentro de la industria: fundidores, calderos, herreros de obra, bronceros, orfebre Ros, cerrajeros, etc.), se reunieron en la sede de la Confederación General del Trabajo (C.G.T.), bajo la presidencia de José Domenevch, Secretario general de la Central Obrera y presidente de la Unión Ferroviaria.
Al cabo de discutir puntos de vista (disidencia debida de la diferente posición política de cada uno), se conciliaron los desacuerdos y, finalmente llegaron al resultado apetecido: fundar una organización gremial que los agrupara a todos. Eran pasadas las 12 de la noche cuando se labro el acta de constitución de la Unión Obrera Metalúrgica. Lleva fecha del día anterior, pero nació el 20 de abril de 1943.
Se nombra Secretario General a Nicolas Giuliani, en merito de haber sido el forjador de la unidad, tesorero luchador que después de bregar, sufriendo años y persecuciones, al fin lograba concretar un sueño, una sola y férrea organización gremial para todos los trabajadores metalúrgicos.
Acontecimiento extraordinario de fundamental importancia, ya que con la creación de la Unión Obrera Metalúrgica se incorporaba al campo de la lucha gremial una poderosa fuerza de combate que iba a ser, andando el tiempo indiscutible vanguardia del Movimiento Obrero Argentino.

Símbolo Distintivo
Recién cuando el Hombre inventó la rueda poniendo en movimiento, sin saberlo, la complicada maquinaria de la industria y el progreso, empezar a rodear el Universo, de la noche tenebrosa a la luz del porvenir.
El engranaje con sus doce dientes (como los números del reloj) girando sobre el eje de nuestras iniciales, es el logotipo grafico que nos representa, como el Escudo Nacional para todo hijo de esa tierra. La rueda dentada representa para los metalúrgicos no solo un símbolo sino la expresión de su que hacer gremial en el ámbito de la republica. Gira como los días de la vida, siempre hacia el mañana.
No sabemos quien lo creo en que mente broto la chispa inspiradora, como las que brotan del hierro candente bajo los golpes del martillo.
Apareció por primera vez el dibujo nueve (año II, 23 de mayo de 1947) de nuestro período Gremial, con un obrero y un empleado junto a la forja, bajo el siguiente titulo: TODO NOS UNE NADA NOS SEPARA.
Y por segunda vez en la forma definitiva que hoy nos ostenta, en un bono contribución para el plan de cooperación, en mayo de 1951. Desde entonces y hasta ahora este símbolo ha brillado con un sol para los trabajadores metalúrgicos. Nos presenta y en cada lugar que aparece, habla de UNIDAD, ORGANIZACION Y MOVIMIENTO.


Subir / Up
Italia 205 - Avellaneda, Bs. Aires Argentina - C.P.:B1870COE - T.E: 4222-5245/3941 - email:info@uom-avellaneda.org.ar